lunes, 13 de febrero de 2012

Una de tantas... Mis cartas, amigo mio...

He cambiado, no sé si para bien o para mal, pero sí, he cambiado... Después de saber que te fuiste, cambié por completo.

Últimamente, me encuentro más triste, más pensativa, más en mi mundo, con menos ganas de continuar, con más ansias de volverte a ver, aunque sé que eso ocurrirá cuando Dios quiera, cuando me llegue la hora...
No pierdo las ganas, ni las esperanzas de volverte a soñar, de volverte a ver, de abrazarte aunque nunca lo hice, de volver a saber de ti, de ver tus toques en mi móvil, de ver tus mensajes...

Con cada vivencia del día a día, te recuerdo. Para mi siempre estás presente en todos lados, no hay momento en el que no te tenga en mis pensamientos, en el que no llore cuando veo tus fotos. No hay día en el que no recuerde que gracias a ti obtuve grandes cosas, como por ejemplo confianza en mi misma, porque gracias a ti conseguí aprobar, aprobar bachiller, selectividad, y ahora gracias a ello estoy aprobando también lo que estoy haciendo... No hay día en el que no te de las gracias por haber hecho miles de cosas por mi, por ser mi amigo...

Me duele muchísimo que te hayas marchado así, que la gente no te haya sabido valorar. Y más aún, me duele muchísimo más, que las personas que pudieron despedirse de ti no lo hicieran como te merecías y como debían de haberlo hecho...

Pena me da esa gente que no vio lo grande que tu fuiste, lo grande que eres, y que serás SIEMPRE...

Mi familia se preocupa por mi, por verme así, creen que me culpo de lo que te pasó, yo sé que no es por eso, pero verdaderamente es muy triste haberte perdido, ya sé que no tendría que estar así eternamente, pero quien bien sabe lo que duele la pérdida de alguien a quien queremos, sabe de lo que estoy hablando. Un dolor constante, en el corazón, cuando sabes que te falta un pedacito de él. Una lágrima que brota de tus ojos al recordar buenos momentos, al volver a pensar en que te fuiste.

No quiero decirte adiós, ni te lo voy a decir, porque sé que nos veremos, sé que aunque tu cuerpo no esté cerca del mio, sé que siempre estás conmigo, porque te siento conmigo.

Te estaré eternamente agradecida por haberte portado así de bien conmigo, por haber hecho todas esas cosas que has hecho por mi, por haberme regalado tantas conversaciones, por haberme hecho reir, por haberme considerado tu amiga, por haber sido mi mejor amigo... Por SER un ángel, MI ÁNGEL!

Te quiero AMIGO!

Pincha aquí para ver esta foto.

SIEMPRE LUCHANDO, por tí ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario