viernes, 6 de abril de 2012

Querido Ángel, hoy que no estás con nosotros, quería decirte que...


Eres el tercer ángel que se va, desde que tengo uso de razón, desde que siento con el corazón y con el alma. 

Sale el sol, y tú ya no estás aquí, con nosotros.

Hace tan solo unas semanas fui a verte, estabas mal, pero parecía que mejorabas. Es que no voy a soportar la idea de que ya no podré ir a verte más a tu casa, cuando no tenga alguna clase ya no podré decir voy a ver a mi tía, no podré verte más! :(

Esta noche, he pensado mucho en ti, apenas he podido dormir, mi cabeza le daba mil vueltas a lo que justamente había vivido ayer, 5 de abril del 2012. Sí, JUEVES SANTO. Un día que comenzaba a ser bonito, porque pensábamos marcharnos a Jaén a ver a la familia, pero el día se torció. 

Me encontraba con dolor de cuerpo, y tuve que levantarme de la cama porque no podía estar más acostada del dolor. Me dolía la espalda y a la vez el pecho, como si algo me estuviera oprimiendo el corazón, y además, tenía como un nudo enorme en mi garganta. Yo lo llamo, desde ayer, presentimiento. Sentí como si me estuviera pasando a mi lo que te estaba pasando a ti en ese medio día… 

Después de estar toda la tarde y casi toda la noche, viéndote, acostada con tu rosario, detrás de una ventana, después de ver como llegaban todos y cada uno de nuestros seres queridos, me daban más y más ganas de llorar. Puta impotencia que no me deja vivir tranquila. 

Me duele el corazón, el alma, para qué nos vamos a engañar. Me pesa el cuerpo, no tengo ganas de nada, no quiero aceptar que te fuiste, no quiero saber que esto es la realidad, que no es un sueño. 

Toda la tarde y noche de pie, ante ti, viéndote allí acostada, sabiendo que no volverías a abrir los ojos, aunque una parte de mi deseaba que tus ojos volvieran a abrirse, que sólo había sido un susto. Pero no, no despertaste. Ojalá lo hubieras hecho, porque no estoy preparada para decirle adiós a tu cuerpo. A tu espíritu, sé que debo decirle hasta luego, pero ¿y a tu cuerpo? ¿Cómo le digo adiós? ¿Cómo le digo a tu cuerpo, que quiero que permanezcas aquí? ¿Qué se podría haber curado? JODER, puta rabia e impotencia, de no poder hacer nada. 

Plasmar en un puto documento Word, lo que pienso, lo que siento… es una mierda, ¿no? Pues sí, pero no puedo hacer ya otra cosa. No es agradable ver como una persona a la que quieres, se está muriendo poco a poco, ves como está sufriendo, como están todos los de su alrededor. Pero bueno, es ley de vida, lo sé, pero ojalá pudiera hacer yo algo para cambiar esta situación.

Sentir como el mundo se derrumba ante tus pies. Ver como dejé de pensar en la situación que había en la familia, en unos días. Sentirte culpable por no haber ido a verla por última vez. Tampoco sabía que sería ya, tan pronto. Culpable de no haber demostrado lo que muchas veces quieres, por no dar todo lo que te apetece, por no abrazar a quienes sufren delante de ti. Pero es un gesto que me es difícil llevar a cabo.

Ver a todos a tu alrededor llorar, me hace ser aún más débil. Me hacer ver la mierda de vida que es la que vivimos. Ver que la muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja. En la que a veces no podemos decidir tan siquiera cuando se acabará, cuando el destino decide ponerle fin a nuestras vidas. El destino baraja las cartas, nosotros somos los que jugamos. 

Estar toda la tarde de pie, con dolor de espalda e incómoda, y aún así, querer permanecer allí, contigo físicamente.

Ver como en cuestión de segundos, se marcha toda una vida, ante tus ojos. ¡Qué triste!

Acostarme pensando en todo lo sucedido. Pensando en ti, dándole mil y una vueltas a las cosas, pensando en que es una puñetera pesadilla, y que pronto me voy a despertar. Y a la vez, pensando en que si no hubiera ido a verte ayer, hubiera sido incluso mejor, porque apenas pude dormir.

He dormido poquitas horas, con mi hermano, y aunque sólo estuviéramos los dos en la cama, sentía que alguien más había con nosotros. No tengo claro si serías tú, sólo sé que he notado algo, tampoco sé si era un sueño, o era que de verdad lo sentía.

Y encima, soñar cosas feas, soñar que ya te habías ido, cuando sabía que realmente había sucedido eso, pero ¿por qué tuve que volver a soñarlo? Y para colmo, de maneras más feas y raras de cojones.

Dormir, lo que se dice dormir, no sé cuántas horas verdaderamente habré podido dormir, después de 200 vueltas en la cama, después de poner las manos como ella las tenía, apoyadas sobre el estómago, y tenerlas ardiendo, sudorosas, sin saber cómo coño ponerme ya para poder dormir un rato y descansar. Seguir dando más vueltas en la cama, despertarte de madrugada a cada minuto, mirar el móvil, saber que mis padres aún no habían llegado a casa. Preocupada ya por todo, por saber a qué hora volverían, por las pesadillas que he tenido durante toda la noche.

Me duele la cabeza, el cuello, las costillas creo que son las que me oprimen el pecho. A veces siento cómo si estuviera nerviosa, con unas inmensas ganas de llorar, pero ¿para qué? Si por mucho que llore, nada volverá a ser como antes.

Nervios, ganas de inflar a golpes a la pared, ganas de hablar con el mismísimo Dios, o quien coño sea el que se lleva a la gente, para pedirle explicaciones. Para preguntarle, ¿por qué demonios se los lleva así?

Leer tu nombre en el libro que me ha mandado una profesora, una de las hijas de la historia, MARGARITA, bonito nombre y bonita flor, que se ha ido marchitando con el paso de los años, que se ha ido debilitando con los diferentes sucesos que acontecían su vida.

RABIA por cómo ha sido tu partida y tu despedida. Una tontería, pero que surgió a raíz de lo que ahora está de moda. Personas algo mayores que parecían que tendría mayor nivel de vida, que se supone que la media de la edad a la que se mueren las mujeres es elevada, pero la tuya no ha sido muy elevada.

Pensar que tu madre, al menos estará ahora contigo, que te protegerá e incluso tu padre. Además, podrás ver a tu marido, lo tendrás cerca también.


¿Como no voy a perder la esperanza ante tantos hechos semejantes?

Esperanza le pondré a alguna de mis hijas, si algún día las tengo. Otra quizá sea Margarita, pensaré mucho en ti a lo largo de toda mi vida, hasta que me toque algún día a mi irme, como lo has hecho tú.

Tengo ganas de llorar, de pegarme una ostia si es necesario para dejar de estar así como estoy. Que me encuentro como una puta mierda, que no tengo ganas ya de leer, de sentir, de pensar, de ir a clase, no tengo ganas de tener ni un mal royo con nadie más coño.

La música parece que algo me tranquiliza, pienso en música, canto en mi interior, y parece que es la única que me ayuda a proseguir en esta miserable vida.

lunes, 13 de febrero de 2012

Momentos... (3 de diciembre de 2011)

Pincha aquí para ver esta foto.

Pensar que en ningún otro cumpleaños mio te tuve presente, ni cerca, y ahora, que quedan escasos minutos, saber q no voy a recibir un mensaje tuyo... :(
Buuf, no sabes bien lo muxo q te echo de menos, y no sólo yo, sino también todos los q de verdad te queremos! :(

SIEMPRE en nuestros corazones!!

Jooo... que triste es que tú, cada año, vayas cumpliendo años, y no tengas al lado a esa persona que tanto te hace falta... a esa persona que un día se fue, y que sabes que no volverá...

Como te puedo echar de menos, y parece que fue ayer, cuando te mandaba yo un mensaje para felicitarte por tu cumpleaños... :(

♥Luis♥

Querido ángel de la guarda...*


Sé que no me he de sentir triste, ni tan siquiera cuando piense en que hace ya 369 días que nos dejaste, porque sé que tú estás conmigo a cada instante, en cada lugar al que yo vaya, porque sé que tú eres mi angel de la guarda, y también el de muchos, y desde donde quiera que estés tu nos vas a cuidar y nos vas a proteger, como el ángel que eras y serás.

Es inevitable echarte de menos, es inevitable no llorar cuando pienso en ti, pero ya estoy haciendome a la idea de que llorar no sirve de nada, pues el que yo llore no va a hacer que tu vuelvas.

Ayer, me sentí triste, pero a la vez me sentí contenta por todo lo que decía tu madre de ti, por saber que realmente estarás bien allí en el cielo. Si es verdad que tu espiritú está por algún lado, sólo espero que a mi también me acompañes.

Querido amigo, te quiero, es increible lo muchísimo que te echo de menos y que te seguiré echando...

Tú, siempre serás mi ángel de la guarda!!!!!

♥ *..En el silencio de mi despedida..* ♥

El día es diferente, y el aliento aunque pareciera igual, se desvanece con el paso del tiempo...

Las palabras fluyen, y entre la razón y el sentido todo encuentra lugar, pero al trasladarse al sentimiento, el corazón se apresura, y entonces el dolor y la nostalgia invaden mi ser.

Mi voz tiembla al sentir el vacío que emerge de mi alma, y un grito ensordecedor se emite desde lo más profundo, una voz sin eco sacude todo mi interior, cuando el alma desalentada pierde fuerza y se siente opaca.

Entre las tareas cotidianas el tiempo pasa y el afán del día no deja sentir el paso del silencio, de la pregunta, del vacío, de la soledad…
No hay vuelta atrás el camino continúa, a veces entre la niebla y la lluvia que acrecientan el frío y la nostalgia…

¿Qué duele?
La ausencia, la resignación, el exceso de valor, la falta de amor, la falta de perspectiva.
Hasta las palabras huyen de la tristeza…
Sin lugar a dudas mi corazón se está rompiendo bajo mi mirada y puedo sentir como su aliento se debilita y ahoga las lágrimas que quieren brotar sin cesar.

Todo se silencia y el mundo se cubre de nubes, nubes que esconden las imágenes de una historia de amor desahuciada… Crónica de un amor que cuando tomó el rumbo perdió la brújula, se dejó llevar por el miedo, por la estructura, por el excesivo raciocinio.

La vista desde la aventura siempre fue la más tranquila, se sacudió el mundo cuando los sentimientos se transformaron sin avisar en un amor pleno y sin reservas, un amor que elevó instantes y decisiones; que cambió espacios vitales, que pretendió visionar la tranquilidad y el equilibrio en la vista de la vida juntos…

Una vista que en el mundo mágico era perfecta porque se escondía tras la cortina, pues estaba oculta en el sombrero… Parecía imaginaria… pero al trasladarla a los paisajes de un mundo real se confundían y sólo querían ausentarse de la luz, de la evidencia, de la confrontación y de la verdad.

Aún así el amor no se niega, la presencia de su fuerza se cristalizó con el paso de los días… Por eso ahora cuesta, porque fue inmenso e igualablemente importante.

Con la voz madura de la vida, salir del camino es la respuesta; desde el sentido y la razón, mi corazón encontrará la firmeza.
Y es que la lección más grande fue la racionalidad y será ahora mi fortaleza.

♥ 365 días que nos dejaste... ♥

♥LUIS♥

Tengo tantas cosas que decirte, que apenas sé por donde empezar... Que si te quiero, que si te echo de menos, que si me haces mucha falta... Tu sabías que te apreciaba muchísimo, sólo tú sabías lo que sentía hacia ti...

En el recuerdo quedará haberte tenido como amigo,
En el recuerdo quedará haberte tenido a mi lado siempre que has podido.
En el recuerdo quedará haberte querido.
En MI recuerdo SIEMPRE permanecerás, porque para mi no te has ido.
Sólo cuando una persona te olvida, es cuando te has ido de verdad.

...

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme sola, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

...

Qué triste es la despedida, cuando aún existe amor
no puedo cerrar la herida, se desangra el corazón
no se sabe a dónde ir, y se pierde la razón,
se acaban las ilusiones… Ya no hay a quien darle amor…

...

SUERTE:
suerte ... haberte conocido
suerte ... haberte tenido como amigo
suerte ... saber que has existido
suerte saber que te he visto alguna vez y no ha sido notable el encuentro

suerte ... saber que he soñado contigo
suerte ... haberte encontrado en el camino
suerte ... saber que has caminado conmigo
y me he cegado sin saber que ya no voy contigo

suerte ... llamarte y escuchar tu voz
suerte ... llamarte y sonreir sin razon
suerte ... que me sentía nerviosa cuando hablaba contigo
y nunca haberte dicho lo que le hacias a mis sentidos...

Una de tantas... Mis cartas, amigo mio...

He cambiado, no sé si para bien o para mal, pero sí, he cambiado... Después de saber que te fuiste, cambié por completo.

Últimamente, me encuentro más triste, más pensativa, más en mi mundo, con menos ganas de continuar, con más ansias de volverte a ver, aunque sé que eso ocurrirá cuando Dios quiera, cuando me llegue la hora...
No pierdo las ganas, ni las esperanzas de volverte a soñar, de volverte a ver, de abrazarte aunque nunca lo hice, de volver a saber de ti, de ver tus toques en mi móvil, de ver tus mensajes...

Con cada vivencia del día a día, te recuerdo. Para mi siempre estás presente en todos lados, no hay momento en el que no te tenga en mis pensamientos, en el que no llore cuando veo tus fotos. No hay día en el que no recuerde que gracias a ti obtuve grandes cosas, como por ejemplo confianza en mi misma, porque gracias a ti conseguí aprobar, aprobar bachiller, selectividad, y ahora gracias a ello estoy aprobando también lo que estoy haciendo... No hay día en el que no te de las gracias por haber hecho miles de cosas por mi, por ser mi amigo...

Me duele muchísimo que te hayas marchado así, que la gente no te haya sabido valorar. Y más aún, me duele muchísimo más, que las personas que pudieron despedirse de ti no lo hicieran como te merecías y como debían de haberlo hecho...

Pena me da esa gente que no vio lo grande que tu fuiste, lo grande que eres, y que serás SIEMPRE...

Mi familia se preocupa por mi, por verme así, creen que me culpo de lo que te pasó, yo sé que no es por eso, pero verdaderamente es muy triste haberte perdido, ya sé que no tendría que estar así eternamente, pero quien bien sabe lo que duele la pérdida de alguien a quien queremos, sabe de lo que estoy hablando. Un dolor constante, en el corazón, cuando sabes que te falta un pedacito de él. Una lágrima que brota de tus ojos al recordar buenos momentos, al volver a pensar en que te fuiste.

No quiero decirte adiós, ni te lo voy a decir, porque sé que nos veremos, sé que aunque tu cuerpo no esté cerca del mio, sé que siempre estás conmigo, porque te siento conmigo.

Te estaré eternamente agradecida por haberte portado así de bien conmigo, por haber hecho todas esas cosas que has hecho por mi, por haberme regalado tantas conversaciones, por haberme hecho reir, por haberme considerado tu amiga, por haber sido mi mejor amigo... Por SER un ángel, MI ÁNGEL!

Te quiero AMIGO!

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SIEMPRE LUCHANDO, por tí ;)